Ocho apellidos vascos, 2014

Semana Santa 2014, cuando Noé llegó a la tierra en vasco

Muchos de nosotros tenemos que volver a la triste rutina en unos días. Lo cortas que se hacen algunas semanas. Y si no, que se lo digan a los productores de “Ocho apellidos vascos”, que sigue recaudando cifras de récord semana a semana. Pero además de eso, y de algún trepamuros que se ha colado a finales de esta semana, lo más destacable ha sido el estreno de Noé, la nueva de Aronofsky. ¿Que porque hablo de esto? Quiero hacer una especie de “llamamiento” a la coherencia ante algunas opiniones vertidas sobre la película bíblica del año, con todo el respeto a la emisión anual televisiva de Ben-Hur (William Wyler, 1959).

Aronofsky con su ex-mujer, la actriz Rachel Weisz

Aronofsky con su ex-mujer, la actriz Rachel Weisz

Esta Semana Santa había varios platos estrella en la gran pantalla. Si no contabas con la enésima película de superhéroes de la temporada (Capitán América: El soldado de invierno en este caso), podías ir al cine a ver “la peli del año”, la masticada y repetida “Ocho apellidos vascos”. De tanto escuchar y leer sobre ella, a mi ya me entraron ganas de verla desde hace 1 año (ah, que aún no se había estrenado). Pero además de estas opciones, han estrenado muy sabiamente, en vísperas de esta Semana Santa cristiana, la película de Noé. No creo que haga falta aclarar que trata acerca del diluvio universal que nos mandó el Creador para “castigarnos”.

Hay que remontarse años atrás, para encontrar una versión simplemente decente de la historia del arca de Noé. Una producción televisiva, interpretada por Jon Voight en el papel del elegido de Dios (y es de hace ya unos añitos). Por suerte para nosotros, parece que de vez en cuando se opta por gente competente para hacer las cosas y este ha sido el caso. Para todo aquel que crea que va a ver una versión “normal” o clásica del evento, esta no es su película.

 

Russell Crowe como Noé

Russell Crowe como Noé

Darren Aronofsky es conocido, aparte de por ser el ya ex-marido de Rachel Weisz (actualmente es pareja de Daniel “007” Craig), por ser el director de algunas de las mejores películas de la última década como “Cisne negro“, que le valió el Oscar a su protagonista Natalie Portman, o “El luchador“, que terminó de resucitar a Mickey Rourke. Su huella más personal, además del gran despliegue de medios, es lo que más se nota en esta entretenida película de algo más de dos horas de duración, donde también destaca un entregado Russell Crowe como absoluto protagonista, el resto de actores, pasaban por ahí. Ni Jennifer Connelly, ni Logan Lerman, ni Anthony Hopkins, y mucho menos Emma Watson, logran hacerle sombra. Crowe se come a todos y cuando aparece en pantalla, está literalmente inmenso. Llega a imponer como un Noé que cree ciegamente en su misión.

La historia, de sobra conocida por todos, cuenta aquí con algunos añadidos marca del director y un acabado visual bastante interesante (sobretodo en las imágenes que relatan la historia de La Biblia). ¿A donde quiero llegar con todo este rollo metido con calzador? La película ha sido critica por la libertad con que interpreta la historia, cambiando a su antojo -aunque por necesidades dramáticas- la historia y sobretodo, por el mensaje adoctrinador con el que termina. Básicamente aprovecha el diluvio y el castigo divino, para recordarnos que si el mundo debe ser destruido, es por nuestra culpa. Los hombres hemos destruido la Tierra y abusado de los animales, por ende, el nuevo paraíso debería de ser sólo para ellos, los animales.

Me sorprende sobremanera que todavía haya gente que no entienda el significado del cine. El cine es arte, como pueden serlo la literatura, la pintura o cualquier otra expresión artística. La obra de cine, puede y de hecho, debería ser diferente al original literario. Es por eso que cada director, o en los casos más impersonales, cada estudio de cine, debería de aportar su visión a la obra, no hacer una reproducción literal del libro en cuestión, que en este caso, es el más famoso de la historia. La Biblia es un libro que de por sí, ya admite interpretaciones personales en cada lectura, y dependiendo de la persona que lea la obra. Es por eso, que no entiendo como la gente se puede llegar a quejar, de que en la película se hayan inventado personajes, los hayan mezclado temporalmente, o la historia incluya elementos más fantásticos aún si cabe. Lo importante, y que digo siempre, es que se mantenga el espíritu de la obra, y en este caso, gracias al buen hacer de los implicados, se cumple. 

La épica de Noé respira por los 4 lados

La épica de Noé respira por los 4 lados

 

Ojalá todos los blockbusters que se estrenaran, tuvieran la enjundia de esta superproducción bíblica.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s